Jóvenes universitarios de todo el país se congregaron a partir del día viernes en La Plata  para celebrar el 50º aniversario de la agrupación radical Franja Morada, fundada el 26 de agosto de 1967. La conmemoración incluyó un congreso y una movilización que concluyó frente a la facultad de Derecho, en 48 entre 6 y 7, donde se desarrolló un acto con presencia de los principales referentes de esa línea reformista e incluso sus fundadores.

Los oradores del cierre de la jornada fueron la presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Josefina Mendoza, y Santiago Rosenzvaig, secretario general de la mesa nacional de la Franja.

Ambos se centraron en reivindicar a la Universidad pública y gratuita como pilar fundamental de las luchas de la agrupación. Y también subrayaron la constitución de una nueva plataforma para el futuro, fundamentada en “las deudas más importantes de la democracia actual: la pobreza, las dificultades para el acceso a la escuela media, la violencia de género y los desaparecidos en democracia”.

Sentados en primera fila los escuchaban los fundadores de la agrupación nacida en Rosario en 1967 Ricardo Campero, Ernesto Arancena y Luis “Changui” Cáceres, y uno de sus primeros dirigentes en la UNLP, Luis Menucci, entre otros referentes como Federico Storani, además de ex militantes que han transitado por ese movimiento a lo largo de los años.

Las actividades se iniciaron el viernes con foros y debates sobre temas de actualidad con la participación de jóvenes platenses, la Ciudad de Buenos Aires, de Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Misiones, Mendoza, San Luis, Santa Cruz,  Tucumán e interior de la provincia de Buenos Aires.

Entre otros representantes se encontraban presentes por la Provincia de Santa Cruz:  Sacha Mielniczuck ,Juan Agustin Bombino, Elias Chacoma, Nicolas Font, Daniel Zuliani y Martin Zuliani.

“No nos juntamos en este congreso para hablar de la melancolía de la historia de la agrupación universitaria con más permanencia en el tiempo en todo el mundo. Vinimos a seguir construyendo el futuro, actualizando nuestra plataforma política para pelear por saldar todas las deudas de la actual democracia que refundó Raúl Alfonsín”, expresó Rosenzvaig ante una multitud exultante. Y, además de anunciar la lucha contra “la pobreza, las dificultades del acceso a la escuela secundaria, la desaparición de personas como la de Santiago Maldonado y la defensa de mujeres víctimas de violencia de género”, llamó al “compromiso latinoamericano” y a “abrir las puertas de las universidades argentinas a todos los alumnos y docentes venezolanos, víctimas de la persecución de Nicolás Maduro”.