En una extensa entrevista realizada por  Radio Nacional Río Turbio, el interventor de YCRT, Omar Zeidán, explicó los motivos del retiro voluntario, cargó contra los dirigentes gremiales, pidió “autocrítica” y la necesidad de crear una adenda como en Vaca Muerta.
Zeidán sostuvo que le advirtió a los gremios que la empresa necesita ser “viable, productiva y sustentable”, pero que los sindicatos “no se hacen cargo de lo que sucede y por eso tenemos un déficit de mil millones”.
Resaltó que “lamentablemente” la “década ganada” no se pudo “capitalizar en nuestro yacimiento”. “Se lo manifesté a los gremios: muchachos no van seguir poniendo dinero, los argentinos no van a seguir poniendo dinero”, marcó.

SUBGERENTES
Contó que la empresa no se puede sostener debido a la gran cantidad de gastos que hubo en las anteriores gestiones. Para ejemplificar, recordó que cuando asumió había seis Subgerentes de explotación y “solo uno que firmaba”, aunque “todos percibían 160 mil pesos mensuales”.
Destacó que los convenios firmados por las organizaciones fueron “en términos electorales”, pero que “esto hay que resolverlo porque YCRT no da más”.
“Hay jubilados que cobran 70 mil por ANSES y además YCRT debe depositarles 160 mil pesos aparte”, vertió.
Incluso sostuvo que “hay gente que está  hace más de hace 5 años en Río Gallegos y cobra más de 80 mil pesos” pero “no van a trabajar y nos dicen que es porque no hay locomotora, y no es que no hay locomotora ahora, sino hace 8 años, pero resulta que no van a trabajar hace 5 años y la responsabilidad es de la patronal, y encima me dicen insensible”.
Recordó que también existían 87 licencias gremiales, que luego se bajaron a 12 “que son las que corresponden” ya que “es gente que se fue a los gremios y no quiere trabajar”.
Detalló también que la empresa ya no gasta 600 millones de pesos anuales en combustible que pagaba a Córdoba.
“Han sucedido muchas cosas que quieren desconocer, pero pasaron, como que enviaron 26 mil millones de pesos, y se robaron las joyas de la abuela, y metieron más de 1500 personas para ganar la elección, sabiendo que no se las necesitaba”, apuntó.

UN PRESUPUESTO
Aclaró que está “haciendo lo posible para salir adelante” y que no se trata de “despedir”, sino de una “reestructuración”, ya que “así no se puede seguir más, la vaca ya no tiene más leche”.
Por “cuestiones jurídicas” la central no puede funcionar (la empresa quebró), pero mencionó que peleó para contar con un retiro voluntario el cual es “extraordinario”, “excepcional y de los mejores del país”, ya que “se les paga los mejores sueldos que han tenido”. “Hay gente que se ha ido con 3 y 6 millones de pesos y peleamos para que tengan prioridad en los ingresos para las represas”, señaló y expresó que no se trata de directivas del Gobierno nacional para que se “eche gente”, sino que los diputados y senadores  “votaron un Presupuesto”.
En cuanto los sindicatos, denunció que “no defiende a los trabajadores”, sino que “están defendiendo la caja cuando aporta cada trabajador”, y que éstos fueron advertidos por la necesidad de crear una adenda (convenio provisorio) como en Vaca Muerta, algo que los sindicatos “no quisieron” discutir.
“Se deben tomar decisiones unilaterales porque sino en cinco meses no habrá yacimiento”, alertó y adelantó que bajarán el 25% de las jefaturas.
Añadió que si no se toman medidas YCRT  será como la provincia de Santa Cruz “que no paga sueldos y le echa la culpa otros”. “Yo llegué para que nos hagamos cargo de una vez por todas”, enfatizó.
Sobre las medidas de acción directa de los gremios, precisó que “no se la hacen a Zeidán”, sino a YCRT, ya que la empresa necesita producir, pero de este modo harán que pierda plata.

“Cuando no hay voluntad, no hay voluntad. Separo cuestiones políticas y no se han cumplido los propósitos ni objetivos y debemos cumplirlos porque el desafío es sacar 30 mil toneladas de carbón para vender a Chile”, afirmó.
“Hacemos lo posible y nos están maltratando. Hay cero autocrítica. Incluso hablan de muertos, pero deberán dar explicaciones a la justicia si llega a suceder algo en un pueblo que no se merece lo que está viviendo. La fiesta alguien la tiene que pagar”, abundó.